Apple ha corregido una falla de seguridad que permitía que las notificaciones marcadas para su eliminación permanecieran en un dispositivo más tiempo del esperado.
En las notas de seguridad de iOS 26.4.2 e iOS 18.7.8, Apple señaló que el problema afectaba a los Servicios de Notificaciones y describió el problema de la siguiente manera:
El parche llegó tras los informes que indicaban que la falla exponía vistas previas legibles de mensajes de Signal en una base de datos de notificaciones del iPhone. Apple no mencionó a Signal en su aviso, pero la actualización se produjo después de que reportes públicos vincularon las notificaciones retenidas a una investigación federal. La corrección ya está disponible a través de las últimas versiones de software para iPhone e iPad de Apple.
El problema se hizo público tras un testimonio judicial en un caso federal de Texas que mostró que los investigadores recuperaron vistas previas de mensajes de Signal de la base de datos de notificaciones de un iPhone. Según ese informe, el FBI extrajo forense mente mensajes entrantes de Signal del iPhone de un acusado incluso después de que la app había sido eliminada, porque el contenido de los mensajes permanecía en la base de datos de notificaciones push del teléfono.
Los datos recuperados correspondían a mensajes entrantes, no a los salientes. La actualización de Apple abordó un problema en el que las notificaciones eliminadas podían permanecer en el dispositivo, aunque Apple no vinculó directamente el parche a ese caso en su propio aviso. Ese reporte ayudó a situar la evidencia judicial y la corrección de Apple en la misma línea de tiempo.
Signal indicó que la última actualización de Apple corrigió los errores detrás del problema. En una publicación en X, la aplicación de mensajería escribió: "El aviso de Apple confirmó que los errores que permitieron que esto sucediera han sido corregidos en la última versión de iOS." Esa declaración llegó horas después de que Apple publicara sus notas de seguridad.
Tanto Signal como los reportes externos apuntaron a un problema de almacenamiento a nivel de dispositivo, no a una vulneración del cifrado de extremo a extremo de Signal. El contenido de los mensajes parece haber quedado expuesto a través de vistas previas de notificaciones almacenadas por el sistema operativo. Esto significó que la brecha de privacidad provino de la forma en que el teléfono gestionaba las alertas, no del sistema de cifrado central de Signal.
Además, el caso renovó el enfoque sobre cómo las vistas previas de mensajes aparecen en pantallas bloqueadas y en los registros locales de notificaciones. Los reportes sobre el incidente señalaron que los usuarios que permiten vistas previas completas de notificaciones pueden dejar más contenido legible almacenado en un dispositivo, incluso cuando la propia aplicación de mensajería utiliza un cifrado robusto.

